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Las 32 páginas Fuentes
APÓCRIFO DE JUAN · P. 25 DE 32

Página 25

NHC II,1 · página 25

ⲛⲧⲁⲣⲉϥⲙⲙⲉ ⲇⲉ ⲛϭⲓ ⲁⲇⲁⲙ ⲁⲡⲉⲓⲛⲉ ⲛⲧⲉϥⲡⲣⲟⲅⲛⲱⲥⲓⲥ ⲙⲙⲓⲛ ⲙⲙⲟϥ ⲁϥϫⲡⲟ ⲙⲡⲉⲓⲛⲉ ⲙⲡϣⲏⲣⲉ ⲙⲡⲣⲱⲙⲉ ⲁϥⲙⲟⲩⲧⲉ ⲉⲣⲟϥ ϫⲉ ⲥⲏⲑ ⲕⲁⲧⲁ ⲑⲉ ⲙⲡⲉϫⲡⲟ ϩⲣⲁⲓ ϩⲛⲛⲁⲓⲱⲛ ϩⲟⲙⲟⲓⲱⲥ ⲧⲕⲉ ⲙⲁⲁⲩ ⲁⲥⲧⲛⲛⲁⲩ ⲁⲡⲓⲧⲛ ⲙⲡⲉⲥⲡⲛⲁ ⲙⲡⲉⲓⲛⲉ ⲛⲧⲉ[ⲧ][ⲓ]ⲛⲉ ⲙⲙⲟⲥ ⲁⲩⲱ ⲛⲟⲩⲁⲛⲧⲓⲧⲩⲡⲟⲛ ⲛⲧⲉⲧϩⲛⲡⲗⲏⲣⲱⲙⲁ ϫⲉ ⲥⲛⲁⲥⲟⲃⲧⲉ ⲛⲟⲩⲙⲁ ⲛϣⲱⲡⲉ ⲛⲁⲓⲱⲛ ⲉⲧⲧⲛⲛⲏⲩ ⲁⲡⲓⲧⲛ ⲁⲩⲱ ⲁϥⲧⲥⲟⲟⲩ ⲛⲟⲩⲙⲟⲟⲩ ⲛⲃϣⲉ ⲉⲃⲟⲗ ϩⲓⲧⲛⲡⲣⲱⲧⲁⲣⲭⲱⲛ ϫⲉⲕⲁⲁⲥ ⲛⲛⲟⲩⲥⲟⲩⲱⲛⲟⲩ ϫⲉ ϩⲛⲉⲃⲟⲗ ⲧⲱⲛ ⲛⲉ ⲁⲩⲱ ⲧⲁⲓ ⲧⲉ [ⲧ][ϩ]ⲉ ⲉⲛⲧⲁϥϣⲱⲡⲉ ⲛϭⲓ ⲡⲉ ⲥⲡⲉⲣⲙⲁ ⲡⲣⲟⲥ ⲟⲩⲟⲉⲓϣ ⲉϥⲣϩⲩⲡⲟⲩⲣⲅⲉⲓ ϫⲉⲕⲁⲁⲥ ϩⲟⲧⲁⲛ ⲉϥϣⲁⲛ ⲉⲓ ⲉϩⲣⲁⲓ ⲛϭⲓ ⲡⲉⲡⲛⲁ ⲉⲃⲟⲗ ϩⲓⲧⲛⲛⲁⲓⲱⲛ ⲉⲧⲟⲩⲁⲁⲃ ⲉϥⲛⲁⲥⲉϩⲱϥ ⲉⲣⲁⲧϥ ⲁⲩⲱ ⲛϥⲧⲗϭⲁϥ ϩⲙⲡϣⲧⲁ ϫⲉⲕⲁⲁⲥ ⲉⲣⲉⲡⲡⲗⲏⲣⲱⲙⲁ ⲧⲏⲣϥ ⲛⲁϣⲱⲡⲉ ⲉϥⲟⲩⲁⲁⲃ ⲁⲩⲱ ⲛⲁⲧϣⲧⲁ ⲁⲩⲱ ⲡⲉϫⲁⲉⲓ ⲁⲛⲟⲕ ⲙⲡⲥⲱⲣ ϫⲉ ⲡϫⲟⲉⲓⲥ ⲛⲯⲩⲭⲟⲟⲩ ϭⲉ ⲧⲏⲣⲟⲩ ⲥⲉⲛⲁⲟⲩϫⲁⲓ ⲉϩⲟⲩⲛ ⲉⲡⲟⲩⲟⲉⲓⲛ ⲉⲧⲧⲃⲃⲏⲩ ⲁϥⲟⲩⲱϣⲃⲉ ⲡⲉϫⲁϥ ⲛⲁⲉⲓ ϫⲉ ϩⲉⲛⲛⲟϭ ⲛⲉ ⲛⲉⲛ ϩⲃⲏⲩⲉ ⲉⲛⲧⲁⲩⲧⲁⲗⲟ ⲉϩⲣⲁⲓ ⲉϫⲙⲡⲉⲕⲙⲉⲉⲩ ⲟⲩⲇⲩⲥⲕⲟⲗⲟⲛ ⲅⲁⲣ ⲡⲉ ⲉϭⲟⲗⲡⲟⲩ ⲉⲃⲟⲗ ⲛϩⲛⲕⲟⲟⲩⲉⲓ ⲉⲓⲙⲏⲧⲓ ⲛⲛⲁⲓ ⲉⲧϣⲟⲟⲡ ⲉⲃⲟⲗ ϩⲛⲧⲅⲉⲛⲉⲁ ⲛⲁⲧⲕⲓⲙ ⲛⲁⲓ ⲉⲧⲉⲡⲉⲡⲛⲁ ⲙⲡⲱⲛϩ ⲛⲁⲉⲓ ⲉϩⲣⲁⲓ ⲉϫⲱⲟⲩ ⲁⲩⲱ ⲛϥϣⲱⲡⲉ ⲙⲛⲧϭⲟⲙ ⲥⲉⲛⲁⲟⲩϫⲁⲉⲓ ⲁⲩⲱ ⲛⲥⲉϣⲱⲡⲉ ⲛⲧⲉⲗⲉⲓⲟⲥ ⲁⲩⲱ ⲥⲉⲛⲁⲣⲙⲡϣⲁ ⲛϩⲉⲛⲙⲛⲧⲛⲟϭ ⲁⲩⲱ ⲥⲉⲛⲁⲧⲃⲃⲟ ϩⲙⲡⲙⲁ ⲉⲧⲙⲙⲁⲩ ⲉⲃⲟⲗ ϩⲓⲧⲛⲕⲁⲕⲓⲁ ⲛⲓⲙ ⲙⲛⲛⲣⲟⲟⲩϣ ⲛⲧⲉⲧⲡⲟⲛⲏⲣⲓⲁ ⲉⲛⲥⲉϥⲓⲣⲟⲟⲩϣϭⲉ ⲉⲗⲁⲁⲩ ⲁⲛ ⲉⲓⲙⲏⲧⲓ ⲁϯⲙⲛⲧⲁⲧⲧⲉⲕⲟ ⲟⲩⲁⲁⲧⲥ ⲉⲩⲣⲙⲉⲗⲉⲧⲁ ⲙⲙⲟⲥ ϫⲛⲙⲡⲓⲙⲁ ⲭⲱⲣⲓⲥ ⲟⲣⲅⲏ ϩⲓⲕⲱϩ ϩⲓⲫⲑⲟⲛⲟⲥ ϩⲓⲉⲡⲓⲑⲩⲙⲓⲁ ⲁⲩⲱ ⲧⲙⲛⲧⲁⲧⲥⲓ ⲛⲧⲉⲡⲧⲏⲣϥ ⲉⲛⲥⲉⲉⲙⲁϩⲧⲉ ⲙⲙⲟⲟⲩ ⲁⲛ ϩⲓⲧⲛⲗⲁⲁⲩ ⲉⲓⲙⲏⲧⲓ ⲁⲧϩⲩⲡⲟⲥⲧⲁⲥⲓⲥ ⲟⲩⲁⲁⲧⲥ ⲛⲧⲥⲁⲣⲝ ⲧⲁⲓ ⲉⲧⲟⲩⲫⲟⲣⲉⲓ ⲙⲙⲟⲥ

Copto sahídico

Traducción literal

Y cuando Adán conoció la semejanza de su propio preconocimiento, engendró la semejanza del hijo del hombre, y lo llamó Set, conforme a la manera del engendrar entre los eones. Del mismo modo, la madre envió abajo su espíritu, que es semejanza de ella y contra[fi]gura de los que están en la plenitud, porque ella había de preparar una morada para los eones que bajarían. Y les hizo beber un agua de olvido, de parte del primer arconte, para que no conocieran de dónde eran. Y así ha estado la simiente durante un tiempo, sirviendo, para que, cuando venga el Espíritu de los eones santos, lo levante y lo sane de la falta, para que toda la plenitud llegue a ser santa y sin falta. Y yo dije al Salvador: Señor, ¿todas las almas, pues, serán salvadas dentro de la luz pura? Respondió y me dijo: Grandes cosas se han levantado en tu pensamiento; porque es difícil manifestarlas a otros, sino a los que son de la raza inconmovible. Aquellos sobre los que descienda el Espíritu de la vida, y esté con la potencia, esos serán salvados y llegarán a ser perfectos y serán dignos de las grandezas, y serán purificados en aquel lugar de toda maldad y de los cuidados de la iniquidad. Ya no tienen cuidado de nada sino de la sola incorruptibilidad, en la que meditan desde aquí, sin ira ni celos ni envidia ni deseo, y sin la codicia del todo. Nada los sujeta sino la sola sustancia de la carne, esa que llevan puesta,

Español México (2026)

Y cuando Adán reconoció la semejanza de su propio preconocimiento, engendró la semejanza del hijo del hombre, y lo llamó Set, según la manera de engendrar que hay entre los eones. Igual, la madre mandó abajo su espíritu, que es semejanza de ella y contra[fi]gura de los que están en la plenitud, porque ella iba a preparar una casa para los eones que bajarían. Y les dio de beber un agua de olvido, de parte del primer arconte, para que no supieran de dónde venían. Y así se quedó la semilla un tiempo, sirviendo, para que, cuando venga el Espíritu de los eones santos, lo levante y lo sane de la falta, y toda la plenitud quede santa y sin falta. Y yo le dije al Salvador: Señor, ¿entonces todas las almas se van a salvar dentro de la luz pura? Me contestó: cosas grandes se te han levantado en el pensamiento; porque es difícil explicárselas a otros, más que a los que son de la raza que no se mueve. Aquellos sobre los que baje el Espíritu de la vida, y esté con la potencia, esos se van a salvar, van a quedar perfectos y van a ser dignos de las grandezas, y en aquel lugar van a quedar limpios de toda maldad y de las preocupaciones de la iniquidad. Ya no se preocupan de nada más que de la incorruptibilidad sola, en la que piensan desde aquí, sin coraje, sin celos, sin envidia, sin deseo y sin la codicia de nada. No los sujeta nada más que la pura sustancia de la carne, esa que traen puesta,

Nag Hammadi, Códice II,1 · pp. 1–32 · h. 350 p. 25 de 32
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Texto copto: Códice II de Nag Hammadi (pp. 1–32), copiado hacia el año 350 · compuesto desde la edición lematizada de Marcion, no desde una transcripción diplomática · traducciones al español propias de este sitio.

Última revisión: octubre de 2026