Tomás · dicho 65
Dijo: un hombre decente tenía un viñedo. Se lo dio a unos trabajadores para que lo cuidaran y él recibiera su parte de la cosecha. Mandó a su empleado a cobrarla. Los trabajadores lo agarraron y lo golpearon; por poco lo matan. El empleado regresó y se lo contó al patrón. El patrón dijo: a lo mejor no lo conocieron. Mandó a otro empleado, y también lo golpearon. Entonces el patrón mandó a su hijo. Se dijo: a mi hijo tal vez sí lo respeten. Los trabajadores, como sabían que él era el heredero del viñedo, lo agarraron y lo mataron. El que tenga oídos, que escuche.
Marcos 12:1-8
Y COMENZO á hablarles por parábolas: Plantó un hombre una viña, y la cercó con seto, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó á labradores, y se partió lejos. Y envió un siervo á los labradores, al tiempo, para que tomase de los labradores del fruto de la viña. Mas ellos, tomándole, le hirieron, y le enviaron vacío. Y volvió á enviarles otro siervo; mas apedreándole, le hirieron en la cabeza, y volvieron á enviarle afrentado. Y volvió á enviar otro, y á aquél mataron; y á otros muchos, hiriendo á unos y matando á otros. Teniendo pues aún un hijo suyo amado, enviólo también á ellos el postrero, diciendo: Tendrán en reverencia á mi hijo. Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra. Y prendiéndole, le mataron, y echaron fuera de la viña.